Segundo Ciclotón familiar en la Ciudad de México.
Escrito por: Ricardo Cepeda Márquez en Personal, Vida urbana
Porque las buenas cosas nunca vienen solas, este domingo 24 de junio se realizó el Segundo Ciclotón Familiar en la Ciudad de México rompiendo el récord registrado la vez pasada, con alrededor de 70 mil participantes.
Esta vez, nos juntamos Armando y Ofelia super profesionales, Bárbara en patines, Guatsa primerizo y un servidor con mas experiencia, mejor equipado y mucho mejor acompañado. Gordito nos faltó por compromisos familiares.
La mañana no parecía empezar muy bien debido al exceso de aguas locas en la fiesta de compromiso de Laura la noche
anterior, pero como Guatsa cumplió su promesa de levantarse temprano para ir por la bici que le iban a prestar, no podía quedarme atrás.
Quedamos de vernos a las 10:30 en Bellas Artes, y como buenos ambientales Barby llegó a las 10:45 y Armando, Ofe y Guatsa por ahi de las 11. Saludos, abrazos, besitos, relajación y comenzamos la aventura.
Como siempre, la primera parte es complicada porque es donde mas concentración de gente se forma y hay que irse cuidando por todos lados. Como desde un principio no me sentía bien y mi estómago parecía tener vida propia, no traía mucha paciencia de ir esperando a los cuates porque cuando vas pedaleando, todo lo demás desaparece, pero cuando te paras empiezan las molestias otra vez, así que me despegué por un rato.
La ruta fue exactamente la misma que la vez pasada así que ya tenía idea de cómo administrar mi energía por lo que esta vez no pasé ningun estrago muscular. En términos mas coloquiales, me la pelaron los puentes de Circuito Interior jiji.
Eventualmente me empecé a sentir mejor y me detuve a esperar a los cuates en el puente que cruza División del norte, frente a la Alberca Olímpica. Guatsa venía quejumbroso pero con la mirada llena de euforia. Esa euforia de la primera vez que hace que se te olvide el dolor en la cola por un asiento mal ajustado, los calambres en las piernas porque tenías 10 años sin subirte a una bici y la idea de que al día siguiente no vas a poder ni caminar. Barby ya venía siendo remolcada por Armando que, estoy convencido, se dopa. Ofelia venía pachangueando; estoy seguro que ella podría dar dos vueltas y pedir más.
De ahí ya permanecí mas pegado a ellos, cuando en el último puente Armando y Barby tuvieron un ligero accidente, del que afortunadamente salieron bien librados. De ahí en adelante afortunadamente ya todo es planito porque Barby ya se quería doblar.
En Patriotismo me aventé unos buenos sprints para merecerme las quesadillas que se han vuelto tradición después de estas andanzas, y después siguío el tramo final de La Condesa que ya es mas pausado por la abundancia de semáforos.
Finalmente Reforma, y Av. Juárez para cerrar un nuevo Ciclotón donde lo más recompensante fue terminarlo sin echar el hígado por la boca, a pesar de haber comenzado en condiciones no óptimas, y mejor aún, que todos los que empezamos, contra todo pronóstico, terminamos.
Guatsa como todo primerizo, al bajársele la euforia, se dió cuenta que traía la cola destrozada, y que todavía tendría que ir a devolver la bicicleta. xD. Hasta andaba buscando un Sanborns para comprarse un talquito jajajajaja.
Después las quesadillas, que saben a gloria después del esfuerzo; los corajes con el fut (Hugo, renuncia por favor), siguió el regreso a casa. Esta vez no estaba eufórico así que me quedé dormido toda la tarde.
Aquí algunas fotos que tomé mientras esperaba en el mentado puente.









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