Choque cultural y aventuras urbanas.
Escrito por: Ricardo Cepeda Márquez en Personal, Vida urbanaADVERTENCIA: Lo que vas a leer a continuacion es escrito sin ninguna intencion de emitir juicios de valor y evitando en la medida de lo posible proyectar algun prejuicio que pudiera tener de manera inconsciente.
No me gusta escribir sobre mi vida personal, principalmente porque es muy poco interesante y no me interesa aburrir a nadie; sin embargo, las pasadas 48 horas han tenido un profundo impacto en mi apreciacion del entorno social y cultural en el que me ha tocado vivir.
Durante mucho tiempo he vivido en un estado de aislamiento auto infligido, en parte porque no soy exactamente social (ni sociable), y en parte por mi natural temor a la calle, que afortunadamente ha ido recediendo, ademas de algunas otras cosas que no sabria explicar.
En fin, el punto es que, de manera completamente inintencionada1, esta aventura comenzo el sabado que me llevaron a dar una vuelta por las surreales calles de La Merced. La experiencia fue de ese tipo de cosas que probablemente sabes que existen, pero siempre habia pensado que pertenecian a un universo al que no perteneces o que suceden tan lejos que no tienen relevancia en tu universo.
Para empezar la dinamica de actividad economica es apabullante. En esas esferas se mueve una cantidad de dinero inimaginable. Hay una multitud interminable de gente comprando aqui y alla y los negocios parecen no darse abasto.
Hay putas2 para todos los gustos y presupuestos. Me entristecio un poco ver jovencitas muy bonitas que probablemente no tendrian la necesidad de ganarse la vida de esta forma, pero despues de pensar en cuanto dinero deben ganar, se me quito la tristeza y pense que es mas bien desidia o conformismo en su situacion. Que cada quien haga con su cola lo que le venga en gana.
Hay incluso un callejon, que por cierto esta atascado de mirones y aviadores, donde el juego se invierte; los potenciales clientes son los que se exhiben para ser escogidos por las chicas para un rapidin.
Desafortunadamente me abrume muy rapido ya que llevaba conmigo algunos objetos de valor y decidi terminar la experiencia pronto.
El domingo el dia comenzo con una nueva aventura. Para no hacer el cuento muy largo con cosas que no vienen al caso, resulta que consegui un promo de un grupo que me gusta mucho a traves de internet, y pues la persona que me lo iba a vender tenia un ‘local‘ en un mercado de Iztapalapa.
Yo creo que para alguien que conoce la ciudad, esto hubiera sido suficiente para encender los focos rojos, pero para alguien tan ignorante como yo, me imagine un mercado del tipo de la Narvarte o el de Azcapotzalco o una plaza del estilo de Meave, no lo se.
A donde fui a meterme es… no se ni como describirlo. Para empezar se llama el mercado de las chacharas, asi que ya se imaginaran lo que se vende ahi. Este ‘mercado‘ esta ubicado en una especie de terreno baldio que se ha ido a la ruina y no parece haber mucho interes en arreglarlo un poquito porque como esta, tiene un trafico de gente suficiente para mantener a todos los que comercian ahi. Los pocos ‘locales‘ que existen, se estan cayendo, y el resto de los comerciantes solo pone sus chacharas en el piso y la gente va y escarba entre lo que hay.
Si de por si ya estaba sorprendido de la experiencia, algo que me sorpendio mas es que en general, las mujeres iban cuidadosamente arregladas, maquilladas, con sus ropitas domingueras, sus zapatitos de tacon y demas artilugios femeninos. Algo asi solo lo habia visto cuando vivi en Minatitlan.
Despues de mucho reflexionar, decidi que todo esto es extraño para mi debido a la supercialidad del sector social en el que vivo. Los trabajos que desempeñamos, al menos la mayoria del pequeño circulo social al que pertenezco, demandan mantener una imagen ‘comercial‘ que al final de la semana resulta agotadora y lo unico que queremos es ponernos el pants, las chanclas y olvidarnos de todo.
En aquellas esferas, en cambio, la gente no tiene que arreglarse para ganarse la vida, yo pienso que la mayoria son comerciantes o amas de casa o que se yo, pero no se desenvuelven en ambientes que requieran ‘gente bonita‘, y entonces esperan con ansia el fin de semana para entonces si, sacar a presumir la nueva falda, los zapatitos picudos y las ombligueras con tiras de spaghetti, y los pantalones untables.
Finalmente consegui mi disco y emprendi el gracioso regreso a mi mundo aislado, seguro, hipocritamente bonito y fodongo en fin de semana, para experimentar un nuevo choque cultural, aunque de otro tipo, administrado por mis buenos amigos Cleik y Log, pero este, es cuento para un futuro post.









Entradas (RSS)
Abril 30th, 2007 a las 22:54
Es increible, no?
Me da gusto que de entrada estes enfrentando esos mieditos que has tenido durante tanto tiempo.
Que te puedo decir?
Yo si he tenido que deambular por lugares inhospitos y absolutamente suigeneris que me han dejado toda clase de opiniones y experiencias.
Desde los rincones olvidados de las viejas y derruidas vecindades del centro hasta las mas extrañas y ostentosas zonas residenciales de la ciudad.
Pero te preguntaras, que diablos tiene que ver una zona como el Pedregal o Tecamachalco con esto?
Si tu agorafobia es tan punzante como lo has comentado, no creo que te sea facil darte una vuelta por una zona llena de frialdad y falta de vida como lo es una zona residencial.
De verdad no sabes por donde podria salirte un perro de ataque que se le solto al guarura de los Ascarraga o que te confundan (lo digo, por que yo si soy un mugroso “delincuente en potencia”) con un ladronzuelo o secuestrador.
Sin mencionar por supuesto la falta de informacion y orientacion para saber hacia donde dirigirte cuando vas a dar atencion a una PC del amigo de un cliente de un cuate y solo sabes que el cliente vive en la Privada Residencial de Lomas Ticas Perdidas de los Olvidados y Opulentes.
Es terrible perderte en una zona asi por que tienes que caminar y caminar hasta encontrar a algun guardia de seguridad privada que te quiera abrir la pluma o la ventanilla de su caseta para que te pueda indicar donde estas y como llegar a tu destino.
Tambien, por el otro lado he sentido el poder de Tepito o la Lagunilla en dias de gran actividad y movimiento. Me han tocado ver asaltos a mano armada, madrizas y hasta un linchamiento del cual ya no quize investigar cual fue el desenlace.
O que me dices de la vieja que te gusto y que tienes que ir a buscar en alguna zona olvidada y perdida por donde no paso Solidaridad (y tampoco pasa transporte publico) en el Edomex para darle seguimiento a un impulso carnal que solo termina en “Ay.. pos que bueno que veniste”
Por fortuna he tenido a bien de hacerme de recursos y valor para hacer toda clase de hazañas estando en la calle y cohabitando con toda clase de formas de vida bizarras y decadentes como con las que cuenta nuestra bonita ciudad y sus alrededores.
Imaginate caminar desde el Parque de los Venados hasta mi casa a las 3 de la mañana o desde Villa de Cortes al mismo lugar medio jarra utilizando los pasos a desnivel por donde circulan los coches por que los de peatones sobre Tlalpan son un nido de cualquier clase de mounstros que pueden quitarte la vida solo por tu relojito Casio de 120 varos.
Ud. no sienta frio y siga aventurandose que pa eso es la chingada vida, que no?
Ya veras que despues vas a querer salir a cualquier hora y cualquier lugar sin pedos.
Mayo 1st, 2007 a las 9:33
Pinche Xenofobico, Racista, Elitista, Clasisista y Eclectico Moderno con toques Tecno Cumbiancheros de Mierda.
Hay si, mi mundo bonito, hay hay los feos, hay hay los nacos, hay nosotros los que trabajamaos y nos vestimos bonito, chale…
Mayo 2nd, 2007 a las 10:00
Hola piro…
Felicidades por tu pagina, esta muy bien y pues ke padre ke puedas expresar todo lo ke piensas y sientes no soi muy buena para escribir haha asi ke ps.. te mando un beso kuidate mucho
Saludos desde Tabajko!!!!
Junio 2nd, 2007 a las 18:27
no se porque no lo lei
Noviembre 7th, 2008 a las 10:06
Yo Me encontraba en tu situacion, y posiblemente te entiendo por que es dificil comprender las cosas que en verdad pasan y que uno a veses no se da cuenta o no lo quiere entender por vivir en un mundo segun nosotros “bonito” pero lleno de hipocresia.
Saludos